Si como emprendendor estás pensando cómo franquiciar mi empresa, lo primero que debes entender es que no se trata simplemente de vender el derecho a utilizar una marca. Franquiciar es convertir un negocio exitoso en un sistema replicable por terceros, manteniendo estándares, experiencia y sobre todo la rentabilidad que lo haga sostenible en el tiempo. Para hacerlo correctamente necesitas conocer tu propio negocio, tener claros tus procesos, comprender los aspectos financieros y jurídicos, definir tu propuesta de valor y saber cómo transferir tu know-how a otros empresarios o inversionistas.

Como especialistas en franquicias, consideramos recomendable que desde inicio recibas la asesoría de un experto o consultor de franquicias, porque una metodología adecuada permite identificar qué debe modificarse, documentarse y cómo estructurar una franquicia. Si estás buscando un consultor de franquicias, es importante que trabajes con profesionales que conozcan tanto el proceso de estructuración como el mercado en el que quieres expandirte. Conozcamos los pasos de la conversión de negocios a franquicias:

1. Desarrollo del concepto

El primer paso recomendado consiste en analizar profundamente el concepto de negocio. Antes de pensar en vender franquicias, necesito determinar si el modelo tiene las características necesarias para ser replicado. Esto incluye:

  • Evaluación de la propuesta de valor y aquello que diferencia al negocio de sus competidores.
  • El posicionamiento de la marca en el mercado.
  • La experiencia que recibe el cliente.
  • Los productos o servicios que conforman la oferta.
  • Los procesos que hacen funcionar el negocio.
  • La capacidad de replicar el modelo en diferentes ubicaciones.
  • La posibilidad de adaptar el concepto a nuevos mercados sin perder su esencia.

Este análisis es especialmente importante para las empresas que buscan expandirse mediante franquicias peruanas, ya que el concepto debe ser suficientemente sólido para competir en diferentes ciudades y, eventualmente, en mercados internacionales.

2. Análisis financiero: ¿es rentable mi empresa?

Para responder esta pregunta realizamos una evalución financiera que permita conocer la estructura económica del negocio y determine si el modelo es numéricamente atractivo tanto para el franquiciante como para el inversionista. Aquí se evalúa:

  • Inversión inicial para poner en funcionamiento una unidad.
  • Capital de trabajo necesario.
  • Costos operativos.
  • Proyección de ventas.
  • Margen de rentabilidad.
  • Punto de equilibrio.
  • Periodo estimado de recuperación de la inversión.
  • Canon o derecho de entrada.
  • Regalías por la operación de la franquicia.
  • Canon o fondo de publicidad, cuando corresponda.

El objetivo es construir un modelo donde ambas partes tengan incentivos y oportunidades para desarrollarse. El franquiciante debe obtener ingresos por el desarrollo de su sistema y el franquiciado debe encontrar una oportunidad de negocio razonable y con posibilidades tangibles de ROI.

3. Creación de manuales y know-how

Una franquicia necesita algo que muchas empresas tienen de manera informal: un sistema de trabajo documentado. Cuando una empresa funciona durante años, muchas actividades dependen de la experiencia de sus propietarios y colaboradores. Para franquiciar, ese conocimiento debe transformarse en procesos que puedan ser aprendidos y ejecutados por otras personas de forma rápida.

Es en los manuales operativos de franquicia, donde se documenta el know-how del negocio. Estos manuales pueden incluir:

  • Procesos de apertura y cierre.
  • Atención y experiencia del cliente.
  • Procedimientos operativos.
  • Gestión administrativa.
  • Compras y abastecimiento.
  • Control de inventarios.
  • Estándares de calidad.
  • Uso y presentación de la marca.
  • Marketing y comunicación.
  • Gestión del personal.
  • Indicadores de desempeño.
  • Protocolos para situaciones especiales.

Ese es uno de los grandes valores de una franquicia: el franquiciado no compra únicamente una marca; adquiere acceso a un modelo de negocio estructurado, probado y acompañado por el franquiciante. Por ello es importante la asesoría en franquicias.

4. Marco jurídico, las reglas del juego

Una franquicia también necesita reglas claras. Cuando dos empresas establecen una relación comercial de largo plazo, es fundamental definir desde el principio cuáles son los derechos, obligaciones y responsabilidades de cada una. En esta etapa estructuramos:

  • Derechos de uso de la marca.
  • Duración de la relación contractual.
  • Territorio asignado.
  • Condiciones de renovación.
  • Obligaciones del franquiciante.
  • Obligaciones del franquiciado.
  • Pagos y contraprestaciones.
  • Estándares que debe cumplir la unidad.
  • Confidencialidad del know-how.
  • Propiedad intelectual.
  • Condiciones para una eventual transferencia de la franquicia.
  • Causales y condiciones de terminación del contrato.

La finalidad no es llenar el contrato de cláusulas difíciles de entender. La finalidad es establecer reglas claras para proteger el modelo de negocio y dar seguridad a ambas partes.

5. Circular de oferta: la oportunidad del inversionista

Este es un documento fundamental dentro del proceso comercial de una franquicia. Presenta, de manera organizada la información relevante sobre la oportunidad de inversión, permitiendo que el potencial franquiciado conozca las características del negocio antes de tomar una decisión. En ella encontramos:

  • Historia y trayectoria de la empresa.
  • Características del concepto.
  • Descripción del modelo de franquicia.
  • Inversión requerida.
  • Pagos asociados a la franquicia.
  • Perfil del franquiciado.
  • Territorios y condiciones de expansión.
  • Soporte y asistencia que proporciona el franquiciante.
  • Características generales de la operación.

La circular debe ser clara, profesional y coherente con la información financiera y contractual del proyecto. Un inversionista debe saber qué está comprando, cuánto necesita invertir y qué obligaciones tendrá antes de decidir.

6. Estrategia comercial y crecimiento

La franquicia debe gestionar su crecimiento y para ello necesita una estrategia para encontrar a los franquiciados adecuados. No recomiendo esperar simplemente a que aparezcan inversionistas interesados. La comercialización de una franquicia debe planificarse y realizarse de forma activa. Esto exige conocer o investigar información relacionada a:

  • Perfil del franquiciado ideal.
  • Tipo de inversionista que buscamos.
  • Ciudades y territorios prioritarios.
  • Objetivos de expansión.
  • Canales para captar potenciales franquiciados.
  • Argumentos comerciales de la franquicia.
  • Propuesta de valor para el inversionista.
  • Metas de corto, mediano y largo plazo.
  • Velocidad adecuada de crecimiento.

En nuestra opinión, crecer rápido no siempre significa crecer bien. Una franquicia mal seleccionada o una expansión demasiado rápida puede afectar la calidad del servicio, la experiencia del cliente y la reputación de toda la marca.

Si tu empresa ya tiene una historia de éxito, el siguiente paso puede ser convertir ese éxito en una oportunidad de expansión. Contacta a Front Consulting y conversemos sobre cómo estructurar la franquicia de tu negocio.

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